De la mente surgió una idea, y sin perder tiempo, salió a recorrer el cuerpo.

_ ¡He de avisarle a las manos que debemos dibujarlo! – era pequeña pero su voz cargaba tanta emoción que a otros órganos no les fue difícil escucharla.

_ ¿Dibujar? – preguntaron los ojos – ¿dibujar a quien?

La idea no quería demorarse y sin disminuir la marcha dijo:

_ ¡Pero si ustedes lo vieron! ¿Es que ya no lo recuerdan?

Y eran tantas las cosas que vieron los ojos que les era difícil interpretar de quien se trataba. Sin embargo un estremecimiento del organismo les trajo el recuerdo de unas lágrimas, y con ellas, el aspecto inconfundible del modelo agasajado.

_ ¡Uff! – se quejaba la idea – ¡Que largo camino! pero no importa, ¡como se sorprenderán las manos cuando escuchen mi mensaje!

_ Si algo ha de oírse, – interrumpieron los oídos con desconfianza – seremos nosotros quien lo decidamos.

“¡Recién por los oídos!” pensó la idea, apuró el paso y casi a los gritos respondió:

_ ¡Pero si gracias a ustedes ingresó y todo cambio aquí dentro! ¿Cómo habrían de olvidarlo?

En ese momento los impulsos que se dispararon no dejaron lugar a dudas, y en el recuerdo de su melodía favorita, se quedaron atrapados en el recuerdo de una voz.

En el camino se repitió esta situación en varias oportunidades: la boca canturreó (como pudo) sus canciones, el corazón saltó de alegría y las emociones corretearon por el cuerpo con sus distintos contrastes e igualdades.

Otros quisieron formar parte de la propuesta pero con variantes que les permitiesen participar.

El intelecto dijo: “¿Por qué no escribir sobre él?, el ingenio dijo: “¡podríamos hablar de su talento!” y las piernas se ofrecieron a bailar esquemas basados en sus melodías.

Y las manos, que durante un tiempo le dedicaron bocetos que reflejaban su aspecto captado en fotografías, alzaron en sus brazos a la pequeña idea y decidieron al verla, que era tiempo de exteriorizarla.

Y entre el pincel y el lápiz

Y entre los colores y el claroscuro

Y entre lo inmaterial y lo físico

Comenzaron a definirlo.

 

(Carlos Rivadeneira  03/07/2021) 

 

Esta obra pertenece a Laura Anghelache de quien ya contamos su bella historia en la sección ” Los Artesanos de un Sueño”

Muchísimas gracias Laura por tu bellísima pintura!! Siempre voy a estar muy agradecida!!

Le dejamos el enlace de su instagram:  Laura Anghelache 

Una de las columnas que ideé para el blog de “La Era” llevó por título: “El Universo Expandido de Dimash”. Intentaba en ese entonces recopilar las distintas participaciones que tuvo Dimash, mediante su voz, en otras vertientes relacionadas al arte.

Y es el arte, tanto musical como vocal, quien se vio favorecido ante su irrupción.

La recepción de ese talento, en incontables casos, alimentó una chispa que se exteriorizó en medio de situaciones penosas (enfermedad, inestabilidad emocional y pérdidas irreparables por citar ejemplos) y le permitieron al oyente en cuestión canalizar (incluso sanar) sus sentimientos a causa de esa extraordinaria voz. El hecho de que una persona tan joven demostrara cualidades como la humildad, el compromiso, la honestidad y el cariño hacia sus seguidores también produjo un efecto que impactó en esa creciente comunidad.

Y a otros tantos, quizá por una combinación de los motivos enunciados antes o para manifestar su pasión por el arte, les ayudó a incrementar esa necesidad de expresar sus dones artísticos, a través del dibujo, la pintura, la danza, la música, el canto o la escritura.

Así entonces, surgía un micro universo de artífices que tenían como objetivo agasajar a Dimash y contribuir con la expansión de su talento.

Los Artesanos de un Sueño.

Es la intención de ésta sección compartir el trabajo de todos aquellos que a pulso de sus creaciones originales, proyectan su talento creativo, motivados e inspirados en Dimash.

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